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Por Andrea Nayei Luvián Jáuregui
Todos conocemos a Irlanda. Un país característico por sus bailes y sus creencias. Esta nación cuenta con un folclore extenso, del que podemos resaltar sus mitos y leyendas llenas de criaturas mágicas o sacadas de un cuento de hadas. Entre estas los gatos, animales místicos e inteligentes, se hacen notar mostrando su presencia a lo largo de toda su cultura.
El primer registro que se tiene donde se hace mención de los gatos dentro de Irlanda es justamente su cultura madre: los celtas. Para los celtas estos magníficos animales podían ser buenos, por ser criaturas inteligentes, además de traer buena suerte; o malas, ya que si había un gato había una bruja, además de que se les relacionaba con el "otro mundo".
Una de las leyendas más pronunciadas sobre estos animalitos es la del gato Sihde o Sith, pasando al español como gato hada. Este gato, a diferencia de su traducción literal, se le asocia con seres sobrenaturales o bestias mágicas llenas de sabiduría ya que eran los guardianes del "otro mundo" o "submundo", como solían llamarle. Este gato era del tamaño de un perro, totalmente negro sin contar la mancha blanca que portaban en el pecho, aunque se dice que el linaje real era de pelaje completamente blanco. Su importancia es tal que se les relacionaba a la festividad más importante y famosa de los celtas: Samhain. La fiesta de Samhain se celebraba a finales de octubre y simbolizaba el fin de la cosecha y el inicio de invierno. Dentro de esta festividad eran los gatos Sith los que decidirían el destino de cada familia, ya que cada casa debía dejar un tazón lleno de leche en la puerta de entrada, y si el gato Sith te visitaba y se tomaba la leche podías descansar tranquilo sabiendo que te había dado su bendición. Por lo contrario, si el gato Sith no se tomaba la leche, significaba que la casa iba a ser maldecida.
Hay una leyenda que habla del gato Sith donde se dice que son brujas reencarnadas o transformadas. Se dice que cuando una bruja diestra en la hechicería estuviera en aprietos o necesitara el convertirse en un gato, ésta podía hacerlo. Según esta versión, las brujas tenían nueve oportunidades para transformarse en un gato Sith, ya que la novena vez que se transformaban en un felino se quedaban como gatos para siempre. De ahí el mito sobre las nueve vidas de un gato.
El gato Sith era temido por su tamaño y color, además de la relación que se le daba con las brujas o el otro mundo. Pero la verdadera razón por la que este felino era tan rechazado por las personas, era por la creencia de que el gato Sith solía robarle el alma a las personas que acababan de fallecer. Algunos dicen que el gato Sith tenía que pasar por encima del cuerpo para poder robarle el alma, otros creen que con su simple presencia en el lugar donde se conservaba el cuerpo, éste podía arrebatarles el alma a las personas. Era por eso que la gente, preocupada por su ser querido, hacía de todo para que el gato Sith no se acercara. Había quien cuidaba día y noche el cuerpo y otros quienes lejos del lugar ponían comida o velas, ya que al gato Sith le llamaba la atención el fuego, todo para que se alejara del lugar donde esa persona descansaría para la eternidad.
Otra de las leyendas más famosas en toda Irlanda es la de "el rey gato". Se dice que hay un gato al que todos los demás obedecen. Este no tiene una apariencia fija ya que el rey gato puede reencarnar o pasar su título a otro gato. Y aunque no tiene una apariencia fija, sí que hay una invención de la que, se cree, nace esta leyenda. La historia empieza con un matrimonio disfuncional donde el esposo llegaba todos los días borracho a desquitar su furia con su esposa. Ella no portaba otra compañía más que la de su fiel gato, de quien dependía emocionalmente. Un día, al igual que los demás, él llegó a discutir con su mujer, quien después de la pelea se encerró en su cuarto. El esposo, aún molesto por lo que acababa de ocurrir y con sus pensamientos revueltos con alcohol, vio al gato de su esposa y le arrancó la cabeza. Cuando vio lo que acababa de hacer, aventó la cabeza del animal el fuego, pero lo que ocurrió después no se lo esperaba. La cabeza del gato habló mientras se incendiaba lentamente. Esta le dijo "dile a tu mujer que acabas de arrancarle la cabeza al rey de los gatos. Volveré y me vengaré por la falta que acabas de cometer".
El día siguiente su esposa lloró como nunca lo había hecho, mientras él se llenaba de arrepentimiento. Pasó un tiempo cuando el marido encontró un gatito bastante lindo y lo llevó a casa. Su esposa había recuperado su sonrisa e incluso él le había tomado cariño al animalito. Pero un día, mientras jugaban juntos, el gato se le abalanzó al esposo cortándole el cuello, no sin antes decirle con voz siniestra "te dije que me vengaría".
Aunque no siempre los gatos eran vistos como monstruos en este país. Para algunas tribus eran tan importantes y gloriosos que incluso se consideraban descendientes directos de los gatos. Otros consideraban tan sagrados a estos animales que llevaban pieles de gato en la cabeza puestas en sus cascos. Y unos más consideraban al gato su animal tótem. Todos tratándolos como dioses o seres superiores en varios sentidos.
Por otro lado, había muchas supersticiones sobre los gatos a lo largo de sus tierras. Por ejemplo, si un gato se cruzaba en el camino a una novia o a un cualquiera mientras fuera en año nuevo, era considerado mal augurio. En cambio, si se le cruzaba a un marinero, esto significaba que iba a regresar a salvo a casa después de su viaje por altamar. Había incluso mujeres que tenían gatos en casa, de preferencia negros, para así traer la buena fortuna y traer de vuelta del vasto océano a su amante.
Otra de sus supersticiones eran como que, si veías a un gato saltar por encima de un cadáver, te quedarías inmediatamente ciego; o que, si un gato moría dentro de una casa, algún miembro perteneciente de la familia que viviera bajo ese techo fallecería próximamente. Había algunos que incluso aseguraban poder leer el destino o predecir el futuro basándose solamente en los movimientos y expresiones que los gatos hacían.
Siendo amados o temidos, venerados u odiados, todos les tenían un gran respeto a estos animales, procurando tratarlos con cariño o respeto. Las razones podían ser varias: el temor de que fuera una bruja, engendración del mal, algún tipo de demonio o el demonio mismo; o porque, dentro de su cultura, el gato era el animal más importante.
Fuese la razón que fuese, estos animalitos han representado una gran parte de su cultura desde sus inicios hasta su actual forma de vida. Traen buena o mala fortuna, siendo aborrecidos o adorados. Ya sea por su apariencia, color o personalidad, el gato siempre sería respetado en este país.
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